domingo, 24 de mayo de 2015

El saber de los árboles en San Javier de Chiquitos




El abrazo. San Javier de chiquitos. Bolivia 2015

El saber de los árboles. 
Cualquier masa de materia ejerce sobre nosotros una influencia considerable, en algunos casos es determinante pero nos resulta desconocida. Su “radiación” es sutil, su “resonancia” imperceptible, su poder incontrolable y además se manifiesta de manera diferente en cada persona. En la mayoría de casos solo tenemos en cuenta su valor como referente en el paisaje, su cualidad protectora y valoramos cuando es beneficiosa si nos procura bienestar y maléfica si nos enferma o inquieta. Estoy convencido que los estudiosos y maestros en Feng shui tienen bases experimentales sólidas y saben lo que hacen. Pero el tema es difícil de controlar y es un territorio fácil para aquellos que se buscan la vida con la venta de principios exóticos y cháchara fácil.

 Cortes mecánicos. San Javier de chiquitos. Bolivia 2015
El feng shui utiliza el “aliento vital de la materia” cuyo flujo queda alterado por la orientación cardinal de los objetos, las formas y volúmenes que le circundan, la posición en el espacio y los cambios temporales. Pienso que todo eso es más o menos cierto: estoy convencido de que el contexto nos hace, pero todavía no tenemos medios plausibles para considerar las infinitas variables que se presentan. No podemos ni sabemos escoger la mejor posición, la orientación optima de nuestro lugar en el mundo. Además, estas fuerzas son tan leves que pueden contrarrestarse entre si o bien modificarse con la presencia de un árbol, la rotura de una roca o el movimiento de la tierra. Para estar orientado en la elección de un lugar para vivir, una buena opción es hacerlo allí donde la vida lo tiene fácil y el lugar proporciona seguridad: eso ya es una garantía...


Helechos.  San Javier de chiquitos. Bolivia 2015

 Líquenes.  San Javier de chiquitos. Bolivia 2015


Canchales. S. Javier. 2015
En ocasiones los grandes canchales, los soberbios pedregales, configuran un paisaje extraño y benéfico. Las rocas y cuevas han sido nuestro hogar durante millones de años y eso lo llevamos incorporado a la genética mucho más allá de la especie. Cada piedra, hueco, gruta, abrigo, tienen su propia imagen y todas juntas establecen en nosotros un discurso oscuro y misterioso. Lo primero que acude al pensamiento es qué hace aquello allí y como se han moldeado aquellas caprichosas formas. Después ves que aquel paisaje es parte de los restos del pasado, focos de resistencia que allí han mantenido su posición y han sido cobijo de muchas especies en situaciones diferentes. Son lugares con memoria, lechos naturales que dan cobijo a formas vivas.

El contexto del pedregal de S. Francisco Javier tiene todos los principios que busco en la naturaleza, el asombro y la fascinación ante aquellas formas durmientes, el misterio que se resiste a los ojos y el pathos dramático que destila el espacio.

 San Javier de chiquitos. Bolivia 2015

El lugar ya ha sido visto en la zona, especialmente por un escultor que ha hecho allí su hogar. Juan Bustillo se ha instalado en aquel enclave a sabiendas de que el poder de aquella propiedad rocosa influirá en su pensamiento. Es natural, las intuiciones siempre se alimentas de lenguajes ocultos. Allí los misterios se destilan, bañan cada día la atmósfera donde vive y se pueden hacer presentes en la obra si él es receptivo. Juan Bustillos percibe el poder admirable y dramático de los granitos y con ello templa sus expresiones. Cómo no ver la fuerza de los tendones que abrazan los canchales, cómo no aprender de los tensores hechos con las raíces de los árboles, cómo no sentir su abrazo cuando estos coronan la piedra y literalmente se encadenan a ella, como no ver como abren la roca con la complicidad del tiempo.

La grieta.  San Javier de chiquitos. Bolivia 2015

También han sido visto por gran variedad de plantas y han asumido la dureza de la existencia naciendo en una grieta. Allí se han hecho un rincón fértil y han aprendido a luchar para sacar los nutrientes y hacerse árboles poderosos. Las raíces tienen ojos, han mirado con atención como abrazarse a la roca, han aprendido a entrar en las grietas, buscar los apoyos, distribuir las fuerzas, tensar los músculos, abrir la boca y alimentarse de aquella roca abisal. Los árboles, una vez sujetos, suben confiados y cabalgan las piedras: sobre ellas se hacen robustos, frondosos y bellos.

Rebuscadas las grietas, los rincones y capilares húmedos, cada hueco pequeño es un lecho vivo que se expresa con todas sus posibilidades. En San Javier se han reunido y abrigado las fuerzas naturales y han hecho de aquel lugar un rincón único, un vientre fértil que se nutre con simbiosis generosas.

sábado, 23 de mayo de 2015

Parque Nacional Amboro, Bolivia

 Helechos gigantes Parque Amboro 2015

Parque Nacional Amboro
En el parque Nacional Amboro se pueden observar todas las etapas de la vida y especialmente aquellas que nos presentan el origen y el rostro radiante del paraíso. Es el lugar donde el aire se hace materia táctil y en ocasiones se respira con dificultad el aliento de los árboles. Los vapores de la selva se hacen notar: su soplo es reparador cuando pasa a los pulmones y restaura el cuerpo. El suelo es húmedo y frondoso y el caminar se hace difícil y temeroso. El terreno es escarpado y en ocasiones se avanza con dificultad en aquellas inmensas quebradas pobladas de verde. Todo anima hacia un estado excitado: la humedad mantiene el aire perfumado y maternal, los ojos quedan expectantes y estimulados, la boca se hace recipiente de sabores y la piel queda bañada con taninos. Con la luz exuberante de las zonas acuosas, las plantas exhiben un esplendor que sobrecoge y la envergadura de los árboles presenta un catálogo de especies soberbias.

Helechos gigantes Parque Amboro 2015 

De todo el parque sólo pude ver la mueca de su rostro, quizá una mohín ligero, un resplandor furtivo. De este encuentro efímero quiero destacar los helechos gigantes, árboles singulares que se han conservado iguales a la época Mesozoica. Los podemos ver en estado fósil creados en la era de jurásico y el cretáceo. Plantas extrañas que han atravesado el tiempo, han superado ciclos importantes de la tierra y se han mantenido estables durante 200 millones de años...

  Helechos gigantes Parque Amboro 2015



D. Gilberto y Leny, los dos de Samaipata. Parque Amboro 2015

Estuve en el parque con D. Gilberto, un guía de Samaipata que conocía el lugar muy bien: sabía los caminos, los atajos para evadir las quebradas, los rincones donde estaba el agua potable, los retiros de interés para la contemplación, el nombre de los árboles y las propiedades de las plantas. Contaba con un buen catalogo de fórmulas magistrales, remedios curativos realizados con hierbas, exorcismos para ahuyentar los males y ungüentos para excitar los enlaces de amor. No fue menos prolífico con otras curaciones, intervenciones rápidas para superar mordeduras de serpientes, tarántulas, alacranes y otras bestias de la zona. Me explicó las propiedades mágicas de algunos animales que curaban la inapetencia sexual, la falta de erección o la infertilidad: D. Gilberto es una enciclopedia con todo el saber popular en activo. Me explicó una historia de un curandero del pueblo que tuvo un cliente con falta de erección: no podía “cubrir” a su mujer. Él le dijo que para su mal era necesario que se comiera el falo de un tejón recién cazado. El pene del tejón es como un hueso retráctil y las propiedades del animal ya era conocidos en tiempos de roma por Marcus Terentius Varro: Marcus hizo una recopilación de fórmulas curativas con animales.

El curandero le dijo al paciente un tanto preocupado:

-Mire, encontrar un tejón suele ser difícil, máxime de esta especie: el Meles meles marianensis está casi extinguido. Yo le puedo ayudar, se donde encontrar uno pero he de gastar muchos recursos para cazarlo.-

Le cobró 3000 bolivianos por el remedio y le dijo que volviera al otro día. El curandero no encontró el tejón y decidió darle el cartílago de un pollo. El paciente se lo comió convencido de que era el pene de un tejón. El caso más curioso es que el remedio funcionó y pudo disfrutar de su mujer hasta el día de su muerte.

 Helechos gigantes. Parque Amboro, Leny y Gilberto 2015

Sobre los helechos me dio un buen repertorio: la cocción de los tallos y el zumo de las hojas se usa para tratar las enfermedades propias de la mujer, sequedad vaginal, llagas en los pezones en la épocas de lactancia, dolores menstruales, mareos del embarazo y también para aumentar su fertilidad. La secreción de los tallos se usa para curar el paludismo y bajar la fiebre. También para remediar los problemas del hígado, depurar la sangre y aliviar el bazo. Es un buen tratamiento para las enfermedades venéreas, piorreas, sífilis, hongos… Se suele usar para rebajar la inflamación de la próstata, remedia los trastornos estomacales y regula el sistema cardiovascular. Las infusiones hechas con la corteza de helecho sirven para los bronquios y infecciones pulmonares. Cuando sentías aquella retahíla de remedios no podías evitar ver una farmacia completa dentro de aquellas arboledas.

Sin bromas que el asunto tiene enjundia: caminar entre aquellos árboles primigenios ya era curativo, te unía en el tiempo a los primeros mamíferos y naturalmente ellos estaban más flamantes que nosotros comiendo helechos tiernos.


Helechos gigantes. Parque Amboro. Leny y Gilberto. 2015


El Parque Nacional Amboro no decepciona a nadie: con una área protegida de 442.500 ha. Hace que se convierta en una de las extensiones más ricas en biodiversidad. La convivencia del mayor número de especies en libertad ya es un valor impagable. En su suelo se dan zonas selváticas como en la Amazonía, volcanes, extensiones que tocan con las estribaciones del altiplano, ríos caudalosos, humedales paradisíacos y una variedad de especies que se dan en pocos lugares de la tierra.

Los caminos ayudan a transitar aquellas zonas boscosas y a disfrutar de la claridad de la luz y de los apremiantes cambios del clima. Se podía pasar del sudor agobiante de sus saunas (Evaporación del agua por los rayos del sol), a tener que abrigarte por el frío que conlleva un aguacero repentino. En pocos minutos los ríos secos se convertían en torrenteras y los desprendimientos de fragmentos de la montaña eran una de las maneras de demostrarnos que todo, absolutamente todo estaba en movimiento...
La naturaleza nos sorprende de muchas maneras y el viaje que he realizado he tenido motivos para quedar asombrado por motivos contrapuestos. Si la luz del altiplano era matizada por las nubes, aquí lo era por los trasparencias de las pantallas verdes. En el interior del bosque las reverberaciones eran una sinfonía tropical de tonos nutricios, una entrega de luz matizada por las hojas las cuales presentaban una paleta infinita de matices cálidos y fríos.
El motivo y expectativas de la visita se cumplió con creces. Ahora puedo decir que conozco el hogar de "mis abuelos" en toda su amplitud. Estuve en aquellas cimas como el homínido arborícola duerme en su casa. Los valles, laderas, cerros y frondosidades arbóreas eran iguales que las que estuvo Adán en el origen de los tiempos.

También note sus efectos y temores. En un destello de luz oscura, en el tramo incalculable de un instante, sentí la contingencia terrible de las tinieblas. Fue un aviso inconsciente, un saber oculto en el ángulo oscuro de la pupila, quizá en un rincón del hipotálamo. Súbito, aquella vibración me alertó de un peligro inminente y en un impulso reflejo salte a una peña. Miré tras los pasos dejados y pude ver como una serpiente de buenas proporciones se escondía en la maleza. Huía… Seguramente ella también se asustó…

D. Gilberto me dijo en tono tranquilizador.

- No hay problema, llevo antídotos en la mochila…-

jueves, 21 de mayo de 2015

El barrio de artesanos en La Paz.

Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015

El barrio de artesanos en La Paz.
Mientras paseaba por el barrio de artesanos de La Paz y veía las calles vacías, las tiendas abarrotadas de género, los dependientes aburridos, desanimados, con productos encarecidos y apilados hasta el techo, me preguntaba: quién maneja esta “industria artesana”, quién mueve los intereses del Inca.

Sin duda las gentes que hacen los productos y se ganan el sueldo son felices cuando cobran, pero si no se vende, quién paga. Los vendedores que aguantan estoicos con las puertas abiertas, quién les ayuda en esa gesta de identidad. Pocas veces me ha pasado por la cabeza pensar cuanto de intencionalidad política tienen los objetos que se compran por ilusión, los que se convierten al instante en trofeos de viaje, en ornamentos de recuerdo. Pienso que quizá es la manera de construir fuera del país la imagen que oculta y niega dentro. Suele pasar que los complejos en el presente hacen negar lo que se es y se ha sido en el pasado. Qué gana un país vendiendo un pasado que no está vivo o ha sido recreado, inventado por la nueva industria. Qué interés puede tener vender una imagen que no responde a lo que se es en realidad, si no más bien es el reflejo de lo que se desea ser. Qué mueve el promover determinadas ofertas y actitudes: folclores, vestidos, joyas y objetos que no sirven para el uso y sólo sirven para que el visitante pueda recordar la cita en aquel lugar y no vea en realidad como son sus gentes.

Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015


Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015

 El objeto de ilusión también es un impulso consumista, la compra de un gorro, bolso, poncho o máscara que nunca se hará servir, es un acto ilusionado que dura sólo el instante de comprarlo ya que después aquel objeto muere abandonado en los armarios. Pero tiene un componente solidario, una manera de unirse a aquella cultura, de compartirla y de pensar que destacas su rostro más profundo. Pero cual es en realidad la imagen de aquella cultura, sus vestidos, sus joyas, costumbres e ilusiones. Entre las personas de la asamblea de El Alto y las fotografías de las gentes que lo habitan, y en general en todas las que hemos visto en mercados y ciudades de Sucre, Potosí, Uyuni… Estas ropas y objetos casi no son utilizados hoy, hablan de un remoto pasado que sólo se pueden comprender en el proceso de una restauración mítica.

 Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015


 Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015

Alguien está detrás de esta “promoción cultural” para decidir que es propio y que es foráneo. ¿Cuántos años hace falta para que lo foráneo cuando esta instaurado en los hábitos y costumbres del pueblo se acepte como propio?

Aquellos objetos no se han fabricado para las gentes del país y por lo mismo en su gran mayoría no los llevan. Están bien diseñados, adaptados a las características del clima, con los mejores materiales, son cómodos y responden a las necesidades estéticas: pero no son para aquellas gentes. Alguien quiere que sean sus señales de identidad pero no están adaptados a su economía. Quizá están pensados como proyección y son iconos que ayudan a tener una imagen en el mundo. Quizá responden a la necesidad de vender un "pasado glorioso" y presentarlo como algo vistoso, único y vigoroso que está a punto de resurgir.

 Tiendas de artesanía en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015

Tiendas de artesanía y posibles compradores en el barrio viejo de La paz. Bolivia 2015

El mercado de las tradiciones es el escaparate del inconsciente, el reflejo de lo que queremos haber sido, pero muchas veces no responde a la realidad y se basa en tipismos inventados o recreados en el presente.

¿Cuánto de proyección de los deseos y de verdad hay el la compra de recuerdos?

Los objetos que se hacen pensando en los turistas ya son pura invención y pienso que la idea del recuerdo de viaje ya esta contaminado en el diseño y en la fabricación. Afortunadamente ahora hemos cambiado los impulsos del consumo y no podemos cargar con tantas ilusiones: yo me traje unas piedrecitas "sin plata" del Cerro rico de potosí.

El Alto de la Paz y la pasión gregaria


El Alto y la pasión gregaria

El Alto se ilumina con los rayos directos del sol, con las luces vagabundas que rebotan entre las nubes y con los gregarios estímulos de las gentes: ese es todo su patrimonio. Se decora con los cerros nevados del fondo, con las inmensas llanuras, con los pastos secos y sobre todo con el gentío que deambula por sus calles. En aquellas aglomeraciones sin fin no puedes dejar de pensar en la “colmena”, una ciudad nacida de la nada que encaja las almas como en un puzzle, las ubica cada una en su lugar y les proporciona atribuciones invisibles.

Las calles de El Alto siempre llenas con el trasiego de las gentes. La Paz 2015

Comedores en la calle. El Alto. La Paz 2015 
En la calle el griterío es tentador, las comidas son estimulantes, la galería de retratos es una locura y “el tipismo” lleva el pensamiento al pasado, lo desplaza a una ciudad criolla donde todo es tránsito y el tiempo se expresa con premura.

Dicho todo esto no he encontrado otro lugar con tanta atracción, con tanto magnetismo y capacidad de seducción como aquellos espacios desolados del Alto. Cómo es posible que un lugar sin atractivos naturales, con deficiencias de oxígeno (La ciudad más alta del mundo. 4070 m.n.m.), sin vegetación, con ríos sucios y encajonados entre muros de hormigón, tenga tanto poder para crear la adicción al lugar de 1.000.000 de almas.

Frutería de El Alto. La Paz 2015
Si hay un lugar donde la luz es la parte vital, la que configura el nervio estimulado del lugar, esa está en el Alto. Es tan poderosa, tan cegadora cuando es directa, que es ella la que engalana las calles, las llena de expectación y coloca al visitante en un lugar de ensueño. Es tal la aglomeración de gentes, edades y razas que todo se convierte en un espectáculo vivo activado por resortes incomprensibles. En aquel espacio se crea un ambiente festivo con abundancia de todo y con carencias mayores.

 Mercado de El Alto. La Paz. 2015
Como en La Paz: todo el Alto está en obras y el color dominante es el ladrillo de barro cocido. Casi nada está terminado. En los edificios pretensiosos y finalizados, los colores son magnéticos, electrizantes. La arquitectura es una alucinación: quizá sea el lugar del mundo donde la peor arquitectura se da la mano con las mayores pretensiones. Es el lugar de la “confusión del inca”. Donde la idea de lo que fue ha creado una mitología de lo que es y ha dado un resultado sin alma ni principios estéticos. Las fachadas son el rostro maquillado de la nada, donde los dorados y franjas de colores eléctricos se combinan para atraer la mirada y alejar los sentimientos estéticos...

Río canalizado. El alto La Paz. 2015

Las calles donde se instala el mercado son anchas, desordenadas, sucias, anárquicas y caóticas, pero en todo aquel batiburrillo de productos y gentes se instala un nuevo orden. Los vendedores de fruta, de comida para consumir al instante, de puestos de juguetes, de ropas y productos de todo tipo se ordenan con una lógica asombrosa. El olor del ambiente también pone su nota, en pocos lugares el mercado es tan perfumado. Se mezclan los olores de frutas con los de las salteñas recién hechas, los buñuelos fritos, carnes asadas al carbón o pollos al espiedo.

En cualquier rincón es un lugar perfecto para sentarse, pedir una Paceña y tomar una salteña calentita… La salteña está rellena con legumbres, carne en trozos pequeñitos, huevo duro y suelen poner el líquido que queda de la preparación del jigote. Especialmente se consume por la mañana: yo lo hacía cada mañana en casa de Celita en Santa Cruz de la Sierra...

martes, 19 de mayo de 2015

Asamble de los pequeños comerciantes de El Alto: la Paz

Intervenciones "espontáneas" en la asamblea. El Alto: la Paz. 2015.

Pequeños comerciantes de El Alto
La asamblea de los pequeños comerciantes de El Alto fue uno de los acontecimientos más singulares que presencié en Bolivia. Cuando vi aquel gentío en el pabellón de deportes quise entrar para ver que pasaba: no me dejaron pasar. Primero me interrogaron sobre qué interés tenía en hacer fotografías de la asamblea, después de donde venía. Cuando les explique mis motivos me dieron el pase de prensa y una vez convertido en periodista todo fue fácil para mi.

El tema eran las elecciones para alcalde de El Alto. En la mesa estaban presentes el candidato, el presidente de la asociaciones de pequeños comerciantes, vocales y representantes políticos que no llegue a identificar. En el fondo de la mesa presidía una gran pancarta con la efigie de Che Guevara y una de sus famosas sentencias. 

La asamblea estaba muy bien estructurada y tenía un ritmo dinámico y reivindicativo. El candidato no dijo ni una sola palabra, las mujeres le ponían guirnaldas de flores y serpentinas de colores por la cabeza, el vocero desplegaba un programa de ensueño para una tierra desolada. Todo el tema estaba centrado en soluciones imposibles y para ello anoto unos puntos que se desprendían de sus palabras.


El candidato. Asamblea del Alto de la Paz. Bolivia 2015

Deseos.
· Los pequeños comerciantes queremos quedarnos como estamos, no hay que regular el sector. (Infinidad de pequeños puestos en la calle sin control alguno).

Promesas
· Haremos que la seguridad sea uno de los motivos más importantes de la candidatura, para ello proponemos la vigilancia con drones. (El alto es una de las ciudades más peligrosas del mundo)

· Haremos de la limpieza de El Alto nuestra bandera, la acción de cada día. (Las calles las limpia el agua y el viento)

· Atenderemos especialmente la sanidad: atención universal y gratuita. (Ahora los servicios públicos casi no funcionan y para ser atendidos has de ir a clínicas privadas).

· Prestaremos todo el cuidado en la educación de los niños, ellos son el futuro de nuestra sociedad. (La escuela pública no funciona, los niños están con los padres en sus puestos, deambulando por las calles, o en guarderías y escuelas privadas).

Los cocaleros, ella con unas hojitas de coca de adornos.

A todo esto hay que decir que la asamblea era vibrante y tenía todos los argumentos políticos que aconsejó Quinto Tulio Cicerón a su hermano Marco Tulio Cicerón para ganar la plaza de Consul de Roma en el año 64 a.d.c . En la carta le aconsejaba:

· Tener cercanos y vigilados a sus enemigos y publicar todos sus defectos con insistencia.

· Reconocer y agradecer a los amigos y tener cercanos a los mejores en tiempos de campaña.

· Prometer cosas que se puedan cumplir y muchas que no se puedan cumplir dejarlas en la incertidumbre. Hacer que los enemigos se sientan vigilados, darles a entender que tienes información que les puede destruir.

La asamblea de El Alto. La Paz, Bolivia, Febrero, 2015

La mujer de los adornos y el coraje. Alto de la Paz. Bolivia 2015

El funcionamiento de la asamblea era magnífico. Cuando el portavoz estaba agotando al público, tenían gente entre la muchedumbre preparada para arengar y darle vigor al encuentro. Me tocó cercana una de las líderes más aguerridas y carismáticas de la asamblea. Una mujer con nervios tensados, palabra fácil, rostro duro y hermosos ojos. Lucia una mantilla preciosa y todo el atuendo de las tradiciones del Bolivia: pollera, gorro, joyas, y mantilla bordada con temas florales. Cuando cogía el micro parecía que tenía una pistola en la mano y con ella aniquilaba a sus enemigos ausentes…

Fue un día magnífico, un espectáculo soberbio, de primera magnitud.

sábado, 16 de mayo de 2015

Funicular de la Paz




Funicular de la Paz


Seguramente el funicular de La Paz es una metáfora funcional que les ha regalado el gran pájaro de los montes. Probablemente es una recurso elaborado por los dioses andinos que han encontrado en el vuelo del cóndor la solución a un desastre urbanístico de gran magnitud.

A quién se le ocurrió la idea de crear la capital del estado en aquel valle de cortes abruptos...

La ciudad tuvo sus inicios proporcionados cuando era un pequeño valle surcado por varios ríos auríferos. En aquellos parajes ya había actividad humana y la presencia de los nuevos colonizadores parece ser que no se dio de manera abrupta. Prueba de ello es que la construcción de la iglesia de S. Francisco, hoy centro de La Paz, se hizo fuera del damero o cuadrícula de la primigenia ciudad española.



La ciudad es una muestra evidente de la activación de potencias incontroladas que se generan con las conductas colectivas. En ocasiones esas fuerzas producen tanta energía, tanda adicción al lugar y tantos intereses para crecer de manera convulsiva, que se hacen cuerpos vivos en si mismos. Los paceños son grandes amantes de estos cerros cubiertos de ladrillo, tanto que luchan con pasión hasta convertirlos mentalmente en una de las maravillas del mundo.


Por su posición, La Paz se convirtió en una plaza estratégica entre Oruro, Potosí y Cuzco y eso la hizo ser una ciudad sitiada en algunas ocasiones y muy valorada en otras. El nombre le viene de tiempos de las colonias, cuando dentro del imperio había guerras civiles por disputas de poder. En este caso fueron por las aplicaciones de la nueva ley en la que se prohibía la esclavitud de los nativos y ponía orden en las haciendas. La ordenanza la dio Carlos I a Blasco Núñez Vela, primer virrey de Perú. Los conflictos se cernían entre terratenientes de la época, los hacendados partidarios de repartirse el poder, motivo que alentó al insurrecto Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco Pizarro a la guerra. Con la firma de la paz de ese conflicto se ganó el nombre y se convirtió en una ciudad que aglutinaba fuerzas andinas desconocidas. Pienso que a de ser así, de ser otra manera no se entendería como se ha podido dar ese crecimiento continuado en aquel lugar. Ha sido un proyecto vital desde el inició y ha pasado a tener un crecimiento vírico en los últimos cincuenta años.



Según explicaba un mapa en el centro de la ciudad, en los inicios de la colonia los lugareños vivían en un lado del río y los nuevos colonos se instalaron en el otro lado. El crecimiento se dio de manera exponencial e hizo de la ciudad una urbe multicultural donde conviven tanto aimaras, quechuas y mestizos, como personas procedentes de otras partes del mundo.



Lo que más destaca de La Paz es el desorden de sus calles, la idea de ciudad inacabada en sus fachadas, nerviosa en sus pendientes, estridente y trastornada en el transito. La forma de embudo del valle ha hecho que el centro, donde está la catedral, se desparrame fugaz pendiente abajo y le proporcione una estructura serpenteante, con múltiples entrantes y alargada siguiendo en cauce de río. A vista de pájaro ya se han perdido los ríos, se han nublado los cerros y el orden de la ciudad se pierde en la anarquía de los tejados.

El fenómeno interesante de La paz no esta en la ciudad del valle si no en el Alto. El crecimiento vírico ha hecho que las casas trepen por las laderas como madreselvas de ladrillo. Con esa conducta vegetal coronan la cima y se desparraman por el altiplano. Actualmente el Alto ya es más grande que la Paz y seguramente es más decisorio en asuntos políticos que el viejo centro.

En esta visión de pájaro se enfatiza especialmente como las casas trepan por las abruptas laderas y cubren los montes, las casas se superponen las unas sobre las otras y las calles avanzan serpenteantes y se convierten en callejones y escaleras rotas. Pendientes tortuosas que en ocasiones se desploman y que proporcionan la sensación de estructuras tambaleantes que ascienden en precario equilibrio, senderos necesarios que gatean hasta llegar a la cumbre. Una vez arriba, la ciudad se expande mansa y ordenada: es como una inundación de ladrillo que quiere cubrir todo el altiplano.


Visto el resultado cuesta creer que esto haya sido hecho por la voluntad de los hombres. Impuestas las condiciones del lugar, impuesto una atracción salvífica a todos los habitantes andinos, impuesto un desnivel en el suelo de más de 4000 metros, impuesto unas condiciones donde no es posible la construcción del metro, obligados a comunicar las partes en una ciudad de dimensiones inabarcables y teniendo que hacerlo sin destrozarlo todo, se puede pensar que ha sido el espíritu del cóndor el que ha tenido que imponer las soluciones: la ciudad sólo se puede articular por los caminos del cielo...

viernes, 15 de mayo de 2015

Cementerio de trenes en Uyuni

La terminal de trenes muertos. Uyuni 2015

Cementerio de trenes 
Quiero seguir en Uyuni y marchar de la ciudad con el dulce regusto de un visitante atento. Decía en el mensaje del móvil, era una nota para informar de los pormenores del viaje y para dejar un registro de mi situación.

Hoy tenía previsto ir a Calama, a las minas de Chuquicamata; los festejos de carnaval paralizan el país. Es fiesta y hasta el miércoles no puedo salir en dirección Calama. Además es peligroso, son los días que se dedican a beber y es aconsejable no viajar; se ve que lo hacen borrachos y han decidido paralizar los transportes.
Bolivia es un buen país con un territorio inmenso y riquezas naturales incalculables. Tiene gentes amables y humildes que quieren cambios. Algunos se dedican al pillaje y dejan espectáculos como este...

Caballitos rotos Uyuni 2015

El acontecimiento nos lleva al pasado reciente y es impresionante: un desguace de máquinas de tren que con los años se han acumulado en la terminal de Uyuni. Realmente es un espectáculo premonitorio, el final de una era que se expresa con todo su dolor. Un mensaje directo para avisarnos de que cuando el sistema colapse en pocos años, seguramente días, todo pude quedar así. Escenarios como este han inspirado a la serie de Mad Max Fury Road. Una visión bárbara de un final salvaje.


No obstante el estupor que crea un paisaje así, saqueado, desolado y violado por la mano del hombre, tiene mucho de componente de drama, de exaltación de los sentimientos, de pathos estético. Toda la escultura expresionista tiene ese poder de rapto, de prontitud, de violación de los materiales, de agresión a las formas, de rotura en los huesos, que quebranto en las normas. Mirad como se ha convertido en el espacio de expresión de los grafiteros, los chistes ingeniosos y lo más importante: la reacción del público. Hacerse selfies con ellas de fondo o trepar aquellas máquinas difuntas es la prueba de la victoria sobre los restos de la derrota. No se preguntan que en esos momentos ellos configuran una metáfora burlesca y macabra: cabalgan y danzan con el tren de la muerte.


Estas no son esculturas intencionadas, las ideas no han sido puestas con estos propósitos, pero el resultado llega a conmover mucho más que muchas obras que suelen ser amontonamientos de chatarra, formas sin ningún poder expresivo.
De los desguaces ha nacido toda una estética que crea figuraciones de monstruos con tornillos. Pienso que no hay nada más ramplón que la escultura de desechos y aún es más soez que se llame así misma “ecológica.” Excepto algunos autores que han impregnado ironía e ingenio, súmanse a esta “maniera” kitsch es infantil. Pero esta ahí como algo que ha venido para quedarse y se suele hacer con todas las variables de esa estética salvaje y guerrera y a la vez inocente y simplona que supone el gratuito combinado de hierros.

El rumor de las calderas. Uyuni 2015

Las tres gracias encima de la serpiente. Uyuni 2015

Versos sobre la frente. Uyuni 2015

En el caso del cementerio de trenes de Uyuni no es este el motivo: en ningún momento hubo la intención de dar respuesta a una situación emocional. No había necesidad espiritual, no primó una intencionalidad estética, ni hubo ninguna reflexión sobre la cultura del “desguace”: ¡fue un desvalijamiento forzado! Tampoco el lugar es un museo donde se explique que sucedió: es el escenario de la desolación y al visitante se le invita a participar en el festín. No estamos ante la obra de un escultor que ha valorado las formas y el juego de las proporciones, el compromiso con la historia, el arte o la vida, estamos ante el fruto de cientos de corsarios que han descuartizado magníficas máquinas de vapor y las han dejado en los huesos. El efecto es majestuoso, estéticamente soberbio... Las proporciones son las que les dio la necesidad y el cálculo de los ingenieros. El resultado de las formas actuales es el que han proporcionado aquellos diseños ajustados, pensados con sus nervios y tendones e intervenidos por las dentelladas de los saqueadores. Estos son los que han dado una respuesta violenta a las máquinas ya cansadas, en reposo y las han dejado muertas: rémoras irrecuperables de los sueños del pasado.